2016 XVII. ESPARTINEN MARTXA
lunes, 7 de febrero de 2022
2022 Agate Deunaren koplak
Heldu zaigu, berriro ere,
Agate Deuna ospatzeko saioa. Bezpera gauean, otsailaren 4an, Euskal Herrian
oles egiteko ohitura izan dugu. Oles egitea norbaiti dei edo erregu egitea da,
atejoka laguntza eske ibiltzea. Ohitura honek oraindik dirau bizirik toki askotan.
Agate Deuna martiria
Sizilia irlan jaio zen k.o. 230. urtean. Garai hartan Siziliako nagusi zen
Quintinianori begitik sartu omen zitzaion. Honek ahalegin guztiak egin zituen
neskaren bihotza irabazteko baina alferrik., Jaungoikoari eskeinia baitzegoen.
Ezin zuela neska lortu eta, neke eta oinaze gogorrak sufriarazi zizkion;
ezagunena bi bularrak moztea. 251. urtean hil zen, 21 urte zituela.
Haurtxoen eta bularretako
gaixotasunen bat duten emakumezkoen babeslea da. Suteen kontrako abokata ere bada
zenbait derritan. Agate Deunaren inguruan Euskal herrian ohitura desberdinak
izan dira. Kanpai jotze luzeak izaten ziren eta zenbait ermitatan, erromeriak.
Beste toki batzuetan, egun horren goizaldean, soro eta baratzetan, Kandelario
egunean elizan bedeinkatutako kandelak pizten ziren. Gaur egun, berriz, toki gehienetan gorde izan
den ohitura zera izan da, zuzendaria aukeraturik, makila bana eskuan hartuta
eta lehengo janzkeraz, dirua edo janaria biltzen etxez etxe oles egiten
ibiltzea.
Una de las tradiciones mas importantes y arraigadas de
Euskalherria se celebra la víspera de Santa Ageda. Este día es costumbre en muchos pueblos y
ciudades ir de puerta en puerta, de caserío en caserío
cantando y recogiendo dinero y viandas.
Según la tradición, Santa Águeda, virgen y mártir, fue una
joven siciliana de singular belleza, hija de una familia distinguida, que vivió
en el siglo III. El senador Quintianus intentó poseerla pero ella lo rechazo.
El Senador, en venganza, ordenó que la torturaran y que le cortarán los pechos, arrojándola finalmente sobre carbones al rojo vivo en la ciudad de
Catania.
Según cuentan, el
volcán Etna hizo erupción un año después de la muerte de la Santa, y los
pobladores de Catania pidieron su intervención, logrando así detener la lava a
las puertas de la ciudad. Desde entonces, es patrona de esta ciudad y de los
alrededores del volcán, e invocada para prevenir los daños del fuego, los rayos
y los volcanes. También se recurre a ella con los males de los pechos, partos
difíciles y problemas con la lactancia, siendo la protectora de las mujeres y
de su fertilidad. y se le atribuyen también diversos poderes como el de evitar
incendios y proteger al ganado de malos espíritus y enfermedades, así como de
potenciar la producción agraria, uno de los sustentos imprescindibles para
nuestro pueblo, hasta no hace mucho tiempo
.
Antiguamente eran jóvenes en edad de ir a realizar el servicio militar (los quintos) los que se agrupaban e iban de puerta en puerta recogiendo dinero o diferentes viandas, para realizar una comida o merienda. En la actualidad, grupos de toda clase de edades, vestidos a la antigua usanza y ataviados con varas o bastones (llamados makilas) con los que se golpea el suelo con el fin de marcar el ritmo, cantan coplas de diversa temática en recuerdo a la Santa.
martes, 6 de julio de 2021
2021 Noaingo pregoia
Orain dela bostehun urte, aurrean ditugun soro
hauek guztiak gorpuez beteta zeuden, lau egun lehenago, ekainaren 30.ean
izandako batailan eroritakoak. Han-hemenka, zaldunik gabeko zaldiak ibiltzen
ziren, eta lurrean sakabanatzen ziren abandonaturiko armak, izorratutako
kanoiak, eta erre izandako gurdiak. Garia jaso gabe eta zapaldurik zegoen, eta
lurrean, lokatz gorri lehor baten gainean, Nafarroako banderak botata, gorriak
haiek ere. Heriotzaren kiratsa Iruñeraino iritsiko zen.
Ahora mismo hace cinco siglos, aquel 4 de julio de
1521, estos campos que veis aquí delante se encontraban sembrados con los
cuerpos de los miles de caídos en la llamada batalla de Noain, 4 días antes, el
30 de junio de 1521. Aquí y allí deambulaban, aún asustados, unos cuantos
caballos sin jinete, y por el suelo se veían las armas abandonadas, los cañones
inutilizados y los carros incendiados. El trigo había quedado finalmente sin
cosechar, y había sido aplastado además por el paso de los ejércitos. Un barro
rojo y seco lo cubría todo, y encima, también caídas y abandonadas, yacían
abatidas las banderas de Navarra.
La libertad, la ansiada libertad y la independencia
habían durado poco más de mes y medio, desde el 9 de mayo en que Asparrots
entró en Baja Navarra atravesando el río Adur, hasta aquel nefasto 30 de junio.
Quinientos años han pasado desde
aquel domingo caluroso de junio y, sin embargo, cuando miramos nuestra realidad
con ojo crítico, comprobamos que todavía hay quien acude a Getze, a Noain, a
este mismo lugar, con la idea de agraviar lo que este monumento significa. Lo
hemos podido ver estos últimos días. Ello nos da la verdadera medida de lo
mucho que aún queda por hacer para recuperar nuestra verdadera historia, y por
eso es también importante recordar que todavía tenemos citas pendientes. La
próxima el año que viene, en julio de 2022, cuando se cumplan quinientos años
del asedio y toma del simbólico castillo de Amaiur.
Ziur naiz hantxe ikusiko garela hemen gauden
guztiak, gaurko ilusio berberarekin. Bitartean, pentsatu beharko dugu bost
mende beranduago, Nafarroak, benetako Nafarroak, bizirik irauten duela, etsi
gabe.
Cinco siglos después de la batalla de Noain, hay de
nuevo navarras y navarros sobre los campos de Getze, pero esta vez son hombres
y mujeres libres, y están en pie. Y las banderas que portan no han caído al
suelo, sino que ondean más libres y orgullosas que nunca.
Jendea aske zutik, Gora
Nafarroa...!
2021 Noaingo oroimena 1521
El 30 de junio del año 1521 fue probablemente el día más triste y
trágico que el legitimismo navarro tuvo que afrontar en todos los años que
duró la Guerra de Navarra. Tras la entrada del ejército legitimista y la
rápida liberación del reino, operada en menos de tres semanas, la llegada
de refuerzos españoles desde Logroño y Tarazona había obligado a Asparrots
a replegarse hacia la capital. Buscando una posición fuerte, los
franconavarros se atrincheraron en torno al pueblecito de Noain,
con sus 30 cañones emplazados muy cerca del lugar donde hoy
se encuentra el aeropuerto y apuntando hacia el paso del
Carrascal, por donde esperaban que apareciera el enemigo. Era
una ubicación ventajosa, la propia Pamplona guardaba sus
espaldas. Sabían que la situación era muy difícil, puesto que la
armada enviada por el emperador Carlos I les triplicaba en
número, pero desconocían, en cambio, que, mientras ellos vigilaban
el puerto, Francés de Beaumont, señor del palacio de Arazuri y buen
conocedor de la zona, guiaba a 500 soldados españoles por senderos de
montaña, para cruzar la sierra de Erreniaga y sorprenderlos por detrás.
La
batalla empezó bien para los navarros, con los cañones diezmando la
infantería enemiga, pero la aparición de Beaumont y los suyos causó el pánico
y sirvió para inutilizar la artillería de los aliados franceses, que fue
capturada. Ante lo apurado de la situación, el general Asparrots ordenó la
carga de la, hasta entonces, invencible caballería acorazada francesa, que
se estrelló contra las masas de picas españolas. En poco tiempo los
franceses fueron diezmados, al igual que la caballería ligera navarra y
las milicias de Pamplona, Ameskoa, Sangüesa y Cáseda, así como el
grupo de 2000 bajonavarros que lideraba Iñigo de Etxauz. Más de 5000
hombres murieron en el bando franconavarro, entre ellos tal vez el más
relevante Carlos de Mauleón, señor de Traibuenas y sobrino del mariscal
don Pedro. Los franceses también tuvieron pérdidas importantes, y el
propio general Asparrots cayó herido y fue hecho prisionero. La masacre
del 30 de junio de 1521 causó una honda impresión en toda Navarra, y hasta
los libros parroquiales del valle de Elorz recogen los ecos de
una batalla que debió de dejar sus campos sembrados de cadáveres. Así,
muchos años después, dos candidatos a ocupar el cargo de párroco de Noain
se reprochaban mutuamente haber participado en el desvalijamiento de los
soldados muertos.






